En
la manzana que forman las calles de Provenza, Mallorca, Nápoles y
Sicilia en el ensanche de Barcelona, se está levantando un templo
dedicado a la Sagrada Familia, que por su grandiosidad, magnificencia y
bellezas artísticas llama poderosamente la atención de cuantos
visitan sus obras.
El grabado que acompañamos representa el estado de la cripta de dicho
templo a principios de este año. El espacio que ocupa la cripta es
el mismo que sobre ella tendrá el presbiterio, ábside y capillas
absidales, y puede formarse idea de su grandiosidad con sólo atender
que por su parte interior tiene 44 metros de ancho por 2780 de fondo,
acusando los pilares aislados una nave central de 14 metros de latitud.
Los pilares adosados y los aislados miden en sus zócalos respectivamente
en sección horizontal 255 metros por 270 metros, y 310
metros por 240 metros, disminuyendo estas dimensiones a los 80 centímetros
de altura en que empiezan los juegos de bases, que producen los haces de
columnas que constituyen los referidos pilares. Cada pila esta compuesta
por haces de 10 columnas, las que están coronadas por su respectivo
capitel, y la reunión de estos forma un riquísimo grupo de
a 10 capiteles, perfectamente combinados, cuyo conjunto constituye el magnífico
y grandioso capitel de cada pila. Para que se comprenda la importancia de
esas grandes moles de cantería, bastará decir que sólo
uno de ellos pesa aproximadamente tres toneladas, tiene 110 de altura,
y su desarrollo lineal es de 10 metros.
En la actualidad se está cubriendo la nave central, habiéndose
colocado ya la clave, magnífica piedra esculturada que representa
la Anunciación de Nuestra Señora, y que pesa 200 quintales.
Por la descripción que hemos hecho de la cripta se puede deducir
la grandiosidad del templo que se edificará encima, el cual se rodeará
de jardines, de escuelas y talleres católicos. Para esto se cuenta
con un área que mide 15520 metros cuadrados, y el templo ocupará un espacio correspondiente a 57 metros de fachada por 97 de fondo.
Lo más admirable de todo es que todo este vasto plan se debe a la
sola iniciativa de un celoso católico barcelonés y que para
su desarrollo, a más de su constancia, no cuenta con otros recursos
que los donativos de personas, por lo regular de escasos medios, que con
fe y entusiasmo aprontan de todos los puntos de España su óbolo
para tener parte en tan magnífica obra. Para los donativos y datos
que se deseen adquirir sobre dicho templo, hay que dirigirse a D. José
Mª. Bocabella, librería de los Herederos de la Vª.Pla,
de esta ciudad.
Templo
Sagrada Familia (1887)
Tal
como fue publicado en el año 1887 lo transcribimos.
Llama la atención
que no se haga mención a Antonio Gaudi