Pasó el tiempo
Un día
Una joven, sudorosa e inexperta mano, alargó
sus gordonzuelos dedos para coger con glotonería aquel dorado volumen
que, de lejos, le había parecido que le llamaba haciéndole
guiños.
Y la magia de antaño envolvió al muchacho.
Las sabías palabras del libro hechizaron al joven corazón
que, incapaz de dejarlo de nuevo en la estantería, leía con
adición y como poseído lo que tan bien narrado estaba.
El cierre de la Biblioteca le pilló con el libro en las manos
Y, Lomo de Oro, supo que nunca más volvería a estar sólo.
Porque
En el líquido magma del tiempo los buenos libros nunca
mueren, sino que se reproducen así mismos haciéndose para
siempre eternos
El
Cuento por: Gracelia Docampo
Edición
nº 99 - 15 Mar./15 Abr./2003
-Bueno, bueno... No puede se tan terrible como lo pintas. De todas formas,
si estás firmemente decidido, y nadie se opone
La mujer se lo quedó mirando pensativa y continuó:
-Como todavía te conservas en magníficas condiciones podemos
hacer los papeles para la adopción. ¿Estás seguro de
que quieres venirte con nosotros
?. No tener dueño, hoy en día,
y rodar de mano en mano, va a ser muy duro para ti
Dicen
que era... Cuentan que era una vez...
-Si,
eso ya lo sé. Pero yo debo rellenar una ficha y necesito saber el
año en el que nacisteis, aunque sólo sea a título orientativo.
-De 1959.
-¡Jesús!. Eso es ser muy viejo -exclamó medio asustada
la mujer.
-Por eso somos más sabios
¿No cree
?
-Está bien aceptó la mujer a regañadientes. Y
no muy convencida continuó:
- Pero no te auguro un brillante porvenir
La gente de hoy ya no consulta
antiguallas como vosotros.
-No se preocupe. Nos consolaremos con sólo ver a la gente que le
gusta leer.
-Bien, pues continuemos.
Después de unos cuantos datos más, Lomo de oro, y sus hermanos,
fueron colocados por riguroso orden alfabético en el lugar de la
estantería, de la Biblioteca, en el que era obligado y allí
se quedó.


La
puerta se abre y los dos personajes se reconocen.
-¡AH! Eres tú!. Pasa, pasa. Éstas en tú casa.
Los dos personajes entran en la espaciosa y gran sala. La voz femenina es
de una señora que se pone detrás de un gran mostrador, y le
pregunta al recién llegado:
-¿Bueno, a que debemos el honor de tu visita
?. Porque tú
no pareces de los nuestros... ¿Verdad
?
-No, no... Todavía no. Yo soy un particular. Pero
quisiera
estar con vosotros.
-Y... ¿Cómo es eso
? ¿A caso tus dueños
no te tratan bien
? Pareces estar lustroso y muy bien conservado.
-Sí, ya lo sé. Pero no se trata de eso; es que en casa estoy
casi siempre solo, y por eso
¡me aburro!
-¡Cómo puede ser posible
!. Alguien tan atractivo como
tú no puede en modo alguno sentirse
aburrido.
-Pues ya ve la voz infantil parece dolida-, en casa nadie me hace
caso
nadie me coge ni me mima. Ni siquiera me cogen para maltratarme.
Simplemente me ignoran. Mi tiempo ya pasó. Creo que estaría
mucho mejor en manos de desconocidos
-Si, comprendo que no va a ser fácil, señora; pero todo es
preferible a la soledad de mi opulencia. Ya no aguanto más en casa
todo el mundo prefiere ver la televisión
¡Prufff!, como
si yo no supiera más que ella. La verdad es que no le encuentro aliciente
a semejante cosa... ¡¡Parece tan tonta
!! Y luego está
el listillo del ordenador
Ese parece más dinámico y
divertido, pero también es tonto, si no le dices lo que quieres hacer,
con pelos y señales, se queda bloqueado como un panoli. No es por
decirlo, pero sé que yo soy mejor.
-Bueno, bueno. Eso habrá que verlo. Mientras tanto dime; ¿qué
materias dominas mejor
?
-Bueno, quizás lo mío sean los cuentos infantiles. ¡Tengo
un montón!
-Sí, claro. ¡Ahora lo comprendo! Por eso no te hacían
caso, seguro que llevabas tanto tiempo en la casa que, los niños,
ya se habrán hecho grandes
Por eso no te hacen caso.
-Pero
, si también domino la novela
y tengo algo de estudios
generales protestó- Geografía con Atlas, Historia política.
y Ciencias Naturales, Física, Química. También tengo
Historia del Mar, y los cinco continentes
-¡Vaya!. Así ya veo que no vendrás tú solo ¿no
es cierto
?
-Pues claro, ya le he dicho que lo mío son los cuentos infantiles;
pero en casa han quedado siete hermanos míos más, que estarán
encantados de venirse conmigo; si usted nos admite, ¡claro!
-Está bien; Vamos a abrir la ficha de solicitud.
La mujer sentada detrás del mostrador, coge un teclado de ordenador,
le da a unas teclas y pregunta de nuevo:

Bueno, queridos amiguitos, este es un cuento-narración dedicado a
todos los que gustan de leer y, sobre todo, sobre todo, a esa paciente y
buena gente que regenta a la gran y benevolente madre amorosa que son... ¡¡todas la Bibliotecas!!
Un gracias muy grande para ellos
-Y
dime, ¿qué nombre pongo
?
-Lomo de oro.
-¡Me tomas el pelo
! ¿Qué clase de nombre es ese,
para alguien como tú
?
-Perdone. Fue instintivo. Es que
es el apodo con el me han llamado
siempre. Nos compraron sólo para rellenar unas estanterías
de la casa donde vivimos, sabe.
-Bueno, bueno... No pasa nada. Continuemos: ¿De qué editorial
eres
?
-Ediciones ¡La Imaginación!
-Y, ¿de que año sois
?
-Somos atemporales.
Hoy,
nuestra historia, empieza como una adivinanza; creo que enseguida comprenderéis
de que se trata, pero aun así, leer hasta el final y sin hacer trampas...
¿Vale
?
Espero que os guste.
Hubo una vez que pasó
:
-Pon, pon, pon
-se oyeron unos golpes dentro de la gran sala. Y una
voz femenina desde el interior del mismo sitio contestó:
-¡Ya voy, ya voy! y añadió:
-¿Quién va
?
-Soy yo contestó una tímida voz infantil desde fuera-.
El nuevo...
Y este cuento.... ¡Se acabó!