Por: Teresa Ciurana
Edición nº 91 - 15 Jun./15 Jul./2002
PIZZA
«El comer sin trabajar y el trabajar sin comer, son dos cosas que deben desaparecer». En Japón, los trabajadores hacen cola en las pizzerías los días de cobro. En Sao Paulo, Brasil, se jactan los cariocas de ser la ciudad del mundo que consume más pizza per cápita. «¿Quién dijo penas, mientras haya que comer cosas buenas?». En los territorios del noroeste canadienses, tramperos indios y miembros de la Policía Montada saborean juntos esa masa caliente, en parte crujiente y en parte gomosa, con diferentes sabores según los ingredientes. «Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve».
«No quieras mucho averiguar, que a veces quien escarba halla lo que no quisiera hallar». Los norteamericanos (quién si no?) encargaron un estudio para averiguar la razón del éxito de dicho producto. Tras hablar con miles de consumidores, «Entre las gentes, hay mil gustos diferentes»; y por medio del ordenador llegaron a la siguiente respuesta: ¡¡Porque está buenísima!! «De lo que me agrada una tonelada; de lo que me enfada, o poco, o nada».
Aunque, «Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar». ¡Vaya chasco! No hacía falta tanto estudio, mi hija adolescente me dio la respuesta cuando se lo pregunté. Está riquísima, me divierte comerla y es barata... «Lo que gusta, a regla no se ajusta; gusta porque gusta».
¿Cuál es el origen de este... plato? Se cree que viene de la palabra "pitta" (pan delgado), de origen griego, palabra que aun hoy se usa en la Italia Meridional. «Andar para ver y ver para saber» El Mediodía italiano estuvo ocupado por los griegos; una de las colonias más importantes era Neapolis (ciudad nueva) hoy Nápoles. «Todo lo bello se desvanece, pero la buena fama no perece».
Casi todos los expertos coinciden al reconocer en Nápoles la cuna de la pizza clásica. La mayor parte de las pizzerías napolitanas ofrecen de cuatro a seis variedades diferentes con una fina capa de ingredientes muy simples; una de las más vendidas lleva solamente ajo, aceite y sal. «Comer ajo y beber vino, no es desatino».
«Todo quiere maña, si no es el comer, que quiere gana». Los soldados norteamericanos probaron la pizza en Italia durante y después de la Segunda Guerra mundial, les gustó tanto..., «Comiendo entra la gana», que al volver a su país la buscaron en los barrios italianos para seguir consumiéndola.
«Nunca subirá gran cuesta quien mirare lo que cuesta». La pizza se ha extendido por todo el mundo debido al comercio estadounidense, «No hay pan sin afán» ellos, los norteamericanos, nos han invadido Madrid, París, Londres... con este producto.
Un parisien dijo: Pronto no será la Torre Eiffel la que simbolice nuestra ciudad, sino el cartel de una pizzería. «Que buenos semos, mientras comemos».
En Londres, a pesar de las protestas de los británicos, «A cada uno le gusta lo suyo»; las pizzas se han adueñado de las preferencias de gran parte del público pues «Empezada la torta, todo el que llega corta». Un cartel en una pizzería promete: La versión inglesa, de una copia norteamericana del original italiano. «A pregunta apresurada, respuesta bien pensada».
En España, la primera pizzería que se tiene noticia abrió en Madrid en 1959. «Entra con pie derecho, si quieres hacer tu hecho». Los españoles hemos reinventado la "pizza riojana" en vez de anchoas, chorizo y pimiento. «A quien fue cocinero antes que fraile, en cosas de cocina no le enseña nadie». En Japón las hacen con calamares, semillas de soja, bambú... Los australianos, piña y los franceses un huevo crudo en el momento de meterlas al horno. Los brasileños les añaden ciruela e higos... «A falta de pan buenas son tortas».
Y... ¿porqué no? Como alguien dijo: La pizza es sólo pan, amor e imaginación.
«Yo tengo una condición que ni sé si es mala ni buena: que teniendo la tripa llena, me descansa el corazón». Y como «Coplas y refranes del polvo nacen» , ahí va uno que de tan cierto y antiguo, no puedo dejar de poneroslo. «Casi todo lo ganado, por la boca entra y se va por el escusado».

Antes de la Segunda Guerra Mundial, sólo se consumía en el sur de Italia, pero hoy en día se mueven un montón de gente y dinero alrededor de la pizza. «Comer y rascar, todo es empezar

El Refranero

«La buena fama suena; la mala, truena». Pocos alimentos importados han logrado un éxito tan rápido en todo el mundo.Antes de la Segunda Guerra Mundial, sólo se consumía en el sur de Italia, pero hoy en día se mueven un montón de gente y dinero alrededor de la pizza. «Comer y rascar, todo es empezar».
«La buena fama suena; la mala, truena». Pocos alimentos importados han logrado un éxito tan rápido en todo el mundo.
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