Adiós peseta
El recuerdo de la «peseta metálica» debería de empezar por la ultima acuñación que se ha hecho de ella, ya que su tamaño nos muestra constantemente el poco valor que tiene una sola de ellas, amén de lo engorrosas que son a la hora de buscarlas en nuestros bolsillos o monederos. Esta la dejaremos para el final.
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Edición nº 87 - 15/Feb./15Mar./2002

No hace muchos años aún se podían oír las «batallitas» que nos contaban nuestros abuelos que nos decían la de cosas que se podían comprar con una sola peseta. iQué tiempos aquellos!. Pero rara vez nos contaban cuántas pesetas ganaban de jornal... Así que, seguramente como hoy en día; Lo comido por lo servido.
La peseta tiene oficialmente una existencia de unos ciento veintinueve años como unidad de nuestro sistema monetario, aunque antes de efectuar un pequeño recorrido biográfico como recuerdo de tan popular moneda, quiero dejar constancia que la peseta tiene más años que los mencionados anteriormente. En el año 1800 circulaban unas pesetas llamadas «columnarias», debido a que en su anverso había dos grandes columnas y dos globos terráqueos mostrando cada uno de ellos un hemisferio. También las encontramos en Catalunya durante nuestra Guerra de la Independencia y precisamente de Catalunya (según versiones) procede su nombre, ya que peseta en nuestra lengua significa «piecita»(pieza pequeña). Con anterioridad al año 1868 la vamos encontrando, sin ser todavía la Unidad del sistema monetario, en un revoltijo de monedas. Os mencionaré una extensa lista: maravedíes, ochavos, cuartos, reales, pesetas, medias pesetas, reales de vellón, realitos, duros, medios duros, escudos, céntimos de escudo, cuartillos, décimas de real, centenes, cuarentenes, ochentines, doblones y un largo etcétera hasta noventa y siete clases de monedas. Todas ellas en multitud de acuñaciones en distintas fechas y reinados. Imagínense ustedes la de cuentas que tenían que hacer los comerciantes para su conversión.
por: E. Borrell
Durante el reinado de Isabel II no se hizo ninguna unificación y se cambió varias veces el sistema monetario. Destronada Isabel II, se trató de unificar a escala nacional todas las monedas antiguas refundiéndolas en una sola moneda nueva, con la creación de un nuevo sistema monetario.
Y así se hizo; el 19 de octubre de 1869 el Ministerio de Hacienda dicta un decreto adoptando un nuevo sistema monetario con la reacuñación de moneda, cambio de signos y leyendas. Se estableció la peseta como unidad monetaria, con su peso, ley, permisos y diámetros. Este decreto refundió en un solo sistema monetario y se logró poner un orden en la confusión de tantas clases de monedas. He aquí, entonces, que la peseta ya ha nacido; Es de aleación de cobre y aluminio, pesa 3,5 gramos y su partida de nacimiento nos dice, entre otras cosas: «En todos los dominios españoles la unidad monetaria será la peseta, moneda efectiva equivalente a cien céntimos». En el artículo 42 se establece sus características: «Peso de 5 gramos, con un margen en más / menos de 5 miligramos, una ley de 835 milésimas, con permiso de 3 milésimas y un diámetro de 23 milímetros». También se dice que el origen de la peseta está en cierta moneda de plata, de 5 gramos, cuyo peso y ley dejó de tener curso legal en 1939.
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