Pequeña,
grande o mediana, la zanahoria siempre será bien recibida por un
conejito que guste de tan rico manjar...
Edición
nº 76 - 15/Feb./Mar./2001
...Claro
que, la locura, se puede medir por el tamaño de la zanahoria. Y como
siempre digo, las hay pequeñas, grandes, de buen color, amarillentas
o fofas...
La zanahoria y el conejito son dos excelentes ingredientes que el buen Dios
nos ha puesto en la Tierra. Claro que, en un principio, sólo pensó
en la zanahoria. Pero, muy pronto, se dio cuenta que una buena zanahoria
no era nada sin un buen conejo.
Si bien es cierto que el conejo va detrás de la zanahoria, no es
menos cierto que la zanahoria va detrás del conejo. Son dos ingredientes
que se acoplan a la perfección. Si el conejito es joven y aun no
ha catado la zanahoria se acerca a ella con reparo, pero cuando la ha probado
un par de veces, el conejito ya está pensando que la próxima
vez la disfrutara con más calma; La mirará, la contemplará...
con sus manitas se la acercará y, lentamente, la mordisqueará.
Trémulamente empezará por la puntita, pero algo indescriptible
recorrerá por las entrañas del conejito y es entonces cuando
la querrá toda para si.
Pero este buen Dios no puso sobre la Tierra la misma clase y tamaño
de zanahorias; al igual que no hay dos conejitos iguales.
Y es por eso que, el buen cazador de conejos, tiene que tener una zanahoria
bien dispuesta si quiere capturar un buen conejo. En caso contrario, tendrá
que aprender mil y una artimañas para demostrar que las zanahorias
pequeñas pueden ser mejores que las más dotadas, tanto en
tamaño como en color.
Dicen que las zanahorias más oscuras son mayores... Aunque dicen
tantas cosas... Bueno, con probar una asunto zanjado...
Lo malo de la zanahoria es que hay que prepararla para que el conejito de
cuenta de ella. Hay conejitos que se la quieren zampar de inmediato, esté
como esté, sin apenas saborearla como es debido. Los hay, que antes
de comerse la zanahoria prefieren juguetear un ratito con ella...
¡Ahora me la como!, ahora la dejo para paladear los primeros jugos...
Pequeña, grande o mediana, la zanahoria siempre será bien
recibida por un conejito que guste de tan rico manjar...
Los conejitos son suaves, su pelaje nos recuerda al tacto de la seda y nada
mejor que darle una buena zanahoria para que, mimoso, reciba de nuevo otra
ración con entera satisfacción.
Detrás
de la zanahoria va loco el conejo..
Por:
Benejam
Y...
¿ Por qué no? DEL CONEJITO...